Esta semana les recomendamos el texto:
A muchos les parece una gran desgracia no disponer de cuantiosas rentas y que todo se resume en vivir con fastuoso lujo, sin percatarse de que, al fin y al cabo, frutos de los excesos y disipaciones son la infelicidad y el quebranto de la salud.
La ostentación mata la felicidad – Orison Swett Marden
En cambio, hay muchas otras gentes que apenas disfrutan de la vida, porque son esclavos del recargo de trabajo y confunden la mezquindad con la economía, hasta el punto de privarse de lo más necesario o escatimarlo ruinmente, no sólo para ellos, sino para sus familias.